Claros signos de que tu hígado podría estar enfermo

Los problemas del hígado pueden reflejarse en la piel de varias maneras. Esto ocurre porque el hígado ayuda a procesar sustancias, eliminar desechos, producir proteínas importantes y manejar la bilis.

Cuando empieza a fallar o está muy afectado, el cuerpo puede mostrar señales que muchas veces se ven a simple vista. Una de las más conocidas es la ictericia, que hace que la piel y la parte blanca de los ojos tomen un color amarillento.

También puede aparecer una picazón fuerte y constante, incluso sin sarpullido. En algunos casos, la persona se rasca tanto que termina con marcas, heridas o zonas irritadas.

Otra señal puede ser el enrojecimiento de las palmas de las manos. También pueden salir pequeños vasos sanguíneos rojos, parecidos a una arañita, especialmente en la cara, el cuello, el pecho o los brazos.

Algunas personas presentan manchas más oscuras, moretones con facilidad o sangrado debajo de la piel, porque un hígado enfermo puede tener dificultad para producir las sustancias que ayudan a coagular la sangre.

Las uñas también pueden verse más pálidas o casi blancas, y la piel puede cambiar de tono. No todas las personas presentan las mismas señales, y algunos problemas hepáticos avanzan por bastante tiempo sin causar síntomas claros.

Estos cambios no significan automáticamente que exista una enfermedad del hígado, pero tampoco conviene ignorarlos, especialmente cuando aparecen varios al mismo tiempo, duran semanas o vienen acompañados de cansancio, hinchazón abdominal, orina oscura o pérdida del apetito.

Cuidar el hígado incluye evitar el exceso de alcohol, no abusar de medicamentos y mantener una alimentación equilibrada.

Mira el video a continuación para conocer las señales que la piel puede mostrar cuando el hígado no está funcionando bien.