Que sucede en tu cuerpo si comes patitas de cerdo

¿Sabías que las patitas de cerdo son un auténtico colágeno puro embotellado por la naturaleza? Muchas veces las dejamos pasar en la carnicería porque nos parecen un ingrediente humilde o anticuado, pero la realidad es que son una bomba de nutrientes para el cuerpo.

Consumir este alimento hace que tu piel recupere elasticidad, que tus uñas crezcan fuertes y que tus articulaciones se mantengan bien lubricadas.

Por el contrario, comerlas no hace que subas de peso de forma descontrolada ni te llena de colesterol malo si las cocinas de manera limpia; al contrario, su contenido es principalmente proteína estructural y gelatina pura, libre de azúcares y carbohidratos.

A la hora de cocinarlas, muchos se preguntan: ¿Qué es mejor, prepararlas en un guiso tradicional con mucho sazón o hacer un caldo concentrado de larga cocción?

La respuesta es que preparar un caldo de cocción lenta es la mejor opción para tu bienestar, ya que el calor suave rompe los tejidos y libera todos los aminoácidos directamente en el agua, facilitando que tu cuerpo los absorba al máximo.

Patitas de cerdo guisadas, rápidas y sencillas

Ingredientes:

  • 2 lb de patitas de cerdo limpias y cortadas
  • 1 limón o 2 cucharadas de vinagre
  • 4 dientes de ajo machacados
  • 1/2 cebolla picada
  • 1 ají cubanela o pimiento picado
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de adobo o sazón completo
  • 2 cucharadas de pasta de tomate
  • 1 hoja de laurel
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1 chorrito de aceite

Preparación:

  1. Lava bien las patitas con limón o vinagre. Enjuaga y revisa que estén bien limpias.
  2. Ponlas en una olla de presión con agua, sal, ajo, orégano y laurel. Cocina por 30 a 40 minutos, hasta que estén blanditas. Sin olla de presión pueden tardar 1 hora y media a 2 horas.
  3. En un caldero, calienta un chorrito de aceite. Sofríe cebolla, ají, ajo y pasta de tomate.
  4. Agrega las patitas ya blandas y mezcla bien para que agarren color y sazón.
  5. Añade un poco del caldo donde se hirvieron, tapa y deja guisar por 15 minutos, hasta que la salsa espese.
  6. Prueba la sal y sirve caliente.

Quedan durísimas con arroz blanco, yuca hervida, tostones o plátano maduro. La idea es que queden blanditas, gelatinosas y con una salsa espesa bien sabrosa.

Los beneficios para la salud son directos y reales: este alimento fortalece tus huesos gracias a su excelente aporte de calcio y magnesio, previene el envejecimiento de las células y regenera los cartílagos desgastados por el ejercicio físico.

Además, contiene glicina, un componente que mejora la digestión, desinflama el estómago y te ayuda a descansar mucho mejor por las noches.

Incluir esta joya de la cocina tradicional en tu menú semanal es una decisión inteligente que tu cuerpo va a agradecer. Deja atrás los complejos y empieza a aprovechar un superalimento económico que transforma tu salud desde adentro hacia afuera de forma deliciosa.

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