Que ocurre en tu cuerpo cuando consumes mollejas de pollo. (Receta casera)
La molleja es el estómago muscular que tienen las aves, especialmente las granívoras, para triturar sus alimentos. Muchas personas suelen clasificar este órgano como simple casquería y deciden no incluirlo en su dieta diaria debido a su aspecto poco convencional o por falta de costumbre.
Esta percepción errónea hace que se desperdicie un alimento verdaderamente extraordinario que ha formado parte de la gastronomía tradicional durante muchísimas generaciones.
La realidad es que las mollejas de pollo son una fuente inmensa de beneficios para el organismo y aportan muchos nutrientes esenciales. Destacan por su alto contenido en proteínas de excelente calidad, hierro y diversas vitaminas que fortalecen el sistema inmunológico.
Además de su riqueza nutricional, ofrecen una textura única que absorbe perfectamente los sabores de cualquier guiso, convirtiéndolas en un ingrediente muy versátil para la cocina del día a día.
Mollejas de pollo doraditas
Ingredientes:
- 1 libra de mollejas de pollo limpias
- Jugo de 1 limón
- 3 dientes de ajo majados o picados
- 1/2 cebolla picada
- 1 cucharadita de orégano
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 1 hoja de laurel
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de mantequilla
- Cilantro o perejil picado
- Agua suficiente para hervir
Preparación:
- Lava bien las mollejas con agua y limón.
- Ponlas en una olla con agua, sal, ajo, orégano y una hoja de laurel. Cocina tapado por 35 a 45 minutos, hasta que estén blanditas.
- Escúrrelas bien.
- En una sartén agrega aceite y mantequilla. Añade las mollejas cocidas y sofríe a fuego medio-alto hasta que empiecen a dorarse.
- Agrega la cebolla, un poco más de ajo, pimienta y ajusta la sal.
- Sigue moviendo hasta que queden brillosas, doraditas y con color bonito.
- Termina con cilantro o perejil picado y unas gotas de limón.
Quedan suaves por dentro, doraditas por fuera y con ese sabor casero bien delicioso. Para que te queden así, el truco es hervirlas primero y dorarlas después con mantequilla y aceite.
A continuación, en este video te diremos detalladamente por qué debes consumirlas y cómo aprovecharlas al máximo en casa.
