Pollo a la plancha con ajo y crema
Si estás buscando una receta fácil, cremosa y llena de sabor para preparar unas pechugas de pollo diferentes, esta combinación te va a encantar. El pollo se cocina primero hasta quedar doradito por fuera y jugoso por dentro, y luego se termina dentro de una salsa cremosa con ajo, cebolla, limón y cilantro.
Es una de esas recetas que parecen complicadas cuando llegan a la mesa, pero realmente se preparan en pocos pasos y utilizando ingredientes bastante sencillos. Puedes acompañarlas con arroz blanco, puré de papas, vegetales o incluso pasta.
Ingredientes
- 4 pechugas de pollo medianas
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cucharada de aceite
- 4 dientes de ajo enteros
- ½ cebolla morada pequeña, finamente picada
- 1 cucharadita de paprika o pimentón
- 1 taza de crema de leche
- 3 cucharadas de queso crema
- El jugo de ½ limón
- 2 cucharadas de cilantro fresco picado
Modo de preparación
- Comienza haciendo varios cortes diagonales poco profundos sobre cada pechuga. Esto ayudará a que se cocinen más uniformemente y permitirá que absorban mejor los sabores de la salsa.
- Sazona las pechugas con sal y pimienta por ambos lados.
- En una sartén grande coloca la mantequilla junto con el aceite y calienta a fuego medio. Agrega los dientes de ajo y deja que comiencen a dorarse ligeramente para aromatizar la grasa.
- Coloca las pechugas en la sartén y cocínalas por ambos lados hasta que tengan un bonito color dorado. Cuando estén listas, retíralas momentáneamente y resérvalas.
- En la misma sartén agrega la cebolla morada picada y sofríela aprovechando todos los jugos y sabores que quedaron del pollo. Añade la paprika y mezcla bien.
- Incorpora la crema de leche y el queso crema. Remueve hasta obtener una salsa suave, cremosa y completamente integrada. Agrega el jugo de medio limón y continúa mezclando.
- Finalmente incorpora el cilantro fresco picado y devuelve las pechugas doradas a la sartén. Báñalas con la salsa y cocina durante unos minutos más a fuego bajo, hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa haya espesado ligeramente.
- Sirve las pechugas calientes y cúbrelas generosamente con la salsa cremosa. Puedes acompañarlas con arroz blanco para aprovechar hasta la última gota.
El resultado es un pollo jugoso, cremoso y con ese toque de ajo, limón y cilantro que convierte una sencilla pechuga en un plato perfecto para cualquier día de la semana.
Mira el siguiente video con la preparación:
