Camarones al ajillo o mojo de ajo
Los camarones al ajillo o al mojo de ajo son una receta sencilla, rápida y llena de sabor. La combinación de mantequilla, ajo, chile, limón y cilantro crea una salsa intensa que cubre los camarones y los deja jugosos, aromáticos y perfectos para acompañar con arroz, pasta, papas o pan.
Esta preparación funciona muy bien para una comida rápida o una cena especial, porque se hace en pocos minutos y no necesita ingredientes complicados. La clave está en no cocinar demasiado los camarones para que conserven una textura suave y jugosa.

Ingredientes
- 1 libra de camarones grandes, pelados y limpios
- 4 cucharadas de mantequilla
- 5 dientes de ajo, finamente picados
- 1 chile jalapeño o serrano, cortado en rodajas
- ½ cucharadita de salsa Tabasco, opcional
- ½ cucharadita de sal
- ¼ cucharadita de pimienta negra
- ¼ taza de cilantro fresco picado
- El jugo de 1 limón verde
- 1 cucharada de aceite de oliva, opcional
Preparación
Coloca una sartén grande a fuego medio y agrega la mantequilla. Cuando se derrita por completo, incorpora el ajo picado y cocina durante unos segundos, moviendo constantemente para que suelte su aroma sin quemarse.
Añade las rodajas de chile y mezcla con la mantequilla y el ajo. Si te gusta el picante, agrega también la salsa Tabasco y cocina durante unos segundos más.
Incorpora los camarones en una sola capa y sazona con la sal y la pimienta. Cocina durante aproximadamente 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que cambien de color y comiencen a dorarse ligeramente.
Cuando los camarones estén casi listos, agrega el cilantro fresco picado y mezcla suavemente para distribuirlo por toda la sartén.
Exprime el jugo del limón verde directamente sobre los camarones. Cocina durante 30 segundos más, solamente para integrar el limón con la mantequilla, el ajo y los jugos que han soltado los camarones.
Retira la sartén del fuego y sirve inmediatamente para disfrutar toda la salsa mientras está caliente.
El resultado son unos camarones al ajillo o al mojo de ajo jugosos, ligeramente picantes y cubiertos con una salsa llena de sabor. El ajo dorado, el limón y la mantequilla hacen una combinación sencilla pero espectacular.
Puedes servirlos con arroz blanco, papas al horno, pasta, vegetales o unas rebanadas de pan tostado para aprovechar la salsa.
Una receta rápida, fácil y perfecta para repetir cualquier día de la semana.
