Pan viejo con ajo. Delicioso y crujiente

Hoy vamos a preparar un pan de ajo fácil, sabroso y perfecto para acompañar casi cualquier comida. Esta receta queda doradita por fuera, suave por dentro y con muchísimo sabor gracias a la mantequilla, el ajo, el cilantro, el orégano y el queso parmesano.

Lo mejor es que puedes hacerla con ingredientes sencillos que probablemente ya tienes en casa. Incluso puedes aprovechar pan del día anterior y convertirlo en algo completamente diferente. Es ideal para servir con pasta, carnes, sopas, ensaladas o simplemente disfrutarlo solo como aperitivo.

Ingredientes

  • 8 a 10 rodajas de pan
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ barra de mantequilla sin sal
  • 7 dientes de ajo bien picados
  • ¼ taza de cilantro fresco picado
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • ½ taza de queso parmesano rallado
  • Una pizca de sal, opcional

Preparación

Comienza colocando una sartén a fuego bajo. Agrega el aceite de oliva junto con la media barra de mantequilla y deja que se derrita lentamente.

Cuando la mantequilla esté completamente derretida, incorpora los 7 dientes de ajo picados. Cocina a fuego lento durante aproximadamente 5 minutos, moviendo de vez en cuando para que el ajo se dore suavemente sin quemarse. Este paso es importante porque el ajo dorado es lo que le dará ese sabor intenso y aromático al pan.

Después agrega el cilantro fresco y el orégano seco. Mezcla todo muy bien y cocina durante unos 3 minutos más para que la mantequilla absorba el sabor de las hierbas y del ajo.

Ahora coloca las rodajas de pan directamente en la sartén. Puedes utilizar pan fresco o pan que tengas guardado desde el día anterior. Pasa cada rodaja rápidamente por la mezcla de mantequilla y ajo y luego voltéala para que ambos lados absorban parte de todo ese sabor.

No las dejes demasiado tiempo en la sartén para evitar que absorban demasiada grasa. La idea es humedecerlas ligeramente con la mezcla, no empaparlas.

Coloca las rodajas en una bandeja o recipiente apto para horno. Reparte por encima los trocitos de ajo dorado que quedaron en la sartén y agrega una buena cantidad de queso parmesano rallado.

Lleva el pan al horno previamente calentado a 350 grados Fahrenheit y hornea durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que el queso se derrita ligeramente y los bordes comiencen a dorarse.

Retira del horno y deja reposar durante unos minutos. Mientras se enfrían un poco, las rodajas van tomando una textura mucho más crujiente.

Y listo. Te queda un pan de ajo dorado, aromático, crujiente y lleno de sabor. Guarda esta receta porque es fácil, económica, rápida de preparar y perfecta para acompañar muchísimas comidas.