¡Ya no uses aceite para preparar tus alitas de pollo! Quedan jugosas y deliciosas
Si te encantan las alitas con salsa barbacoa, bien jugosas por dentro y cubiertas de una salsa brillante y pegajosa, tienes que probar esta receta. Lo mejor es que no necesitas freírlas ni ensuciar la cocina con salpicaduras de aceite. Todo se prepara en una sola sartén y el resultado queda delicioso.
Para comenzar, coloca una sartén amplia al fuego y agrega suficiente agua para cubrir parcialmente las alitas. Cuando empiece a hervir, incorpora las alitas de pollo, tapa y deja cocinar durante cinco minutos. Este primer paso ayuda a que la carne comience a cocinarse y suelte sus propios jugos.

Después, destapa y añade sal, pimienta negra, orégano, paprika, un poquito de chile calabrés y ajo bien machacado. Si te gusta el picante, puedes aumentar ligeramente la cantidad de chile; si prefieres un sabor más suave, utiliza solo una pizca. Remueve con cuidado para distribuir los condimentos por todas las piezas.
Tapa nuevamente y deja cocinar unos ocho minutos más. Si todavía hay demasiada agua, retira la tapa y deja que se evapore parte del líquido. Queremos que las alitas conserven su jugosidad, pero que la salsa que vamos a preparar no quede aguada.
Ahora llega la parte que transforma esta receta. Agrega ketchup, salsa de soya y miel directamente a la sartén. El ketchup aporta ese sabor característico de la barbacoa, la soya le da un toque salado y profundo, y la miel crea un acabado ligeramente dulce y caramelizado.
Mezcla muy bien y cocina a fuego medio-bajo, moviendo las alitas de vez en cuando para que todas queden bañadas en la salsa. Poco a poco notarás cómo la mezcla se reduce, se vuelve más espesa y se adhiere a cada pieza. Si la salsa espesa demasiado rápido, agrega apenas un chorrito de agua y continúa cocinando. Asegúrate de que el pollo esté completamente cocido antes de servir; en su parte más gruesa debe alcanzar 74 °C (165 °F).
Cuando la salsa esté en su punto, apaga el fuego y termina con un poco de perejil fresco picado. Sirve las alitas calientes y, si quieres, acompáñalas con bastones de zanahoria, apio o tu aderezo favorito.
Así de sencillo puedes preparar unas alitas a la barbacoa con apariencia de restaurante, sin freírlas y con muchísimo sabor. La combinación de ajo, especias, miel y salsa de soya hace que cada bocado sea irresistible.
¿Te gustan más las alitas dulces, picantes o con una mezcla de ambos sabores?
