Rollitos de Col (Niño envuelto)

Y así es como se preparan unos deliciosos rollitos de col rellenos de carne y arroz, una receta inspirada en la cocina árabe que queda jugosa, sabrosa y perfecta para compartir en familia.

Lo mejor de esta preparación es que combina hojas de repollo bien suaves con un relleno de carne molida, arroz y vegetales, todo cocinado con mucho sabor. Aunque parece una receta elaborada, en realidad es bastante sencilla cuando la haces paso a paso.

Ingredientes

  • 1 repollo grande
  • 1 libra de carne molida de res
  • 1 taza de arroz
  • 3 dientes de ajo, picados
  • ½ pimiento rojo, picado
  • ½ cebolla, picada
  • ¼ taza de cilantro fresco picado
  • 2 cucharadas de pasta de tomate
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 taza de salsa de tomate
  • ½ taza de agua o caldo
  • 1 cucharadita de orégano, opcional

Preparación

Primero retira con cuidado el centro del repollo. Colócalo en una olla grande con abundante agua y llévalo a hervir.

A medida que las hojas se vayan poniendo suaves, retíralas una por una y déjalas escurrir. Deben quedar flexibles para poder enrollarlas sin que se rompan.

En una sartén agrega el aceite vegetal y luego incorpora la carne molida. Añade el ajo, el pimiento rojo, la cebolla, el cilantro, la sal, la pimienta y la pasta de tomate.

Cocina todo a fuego medio mientras vas moviendo y separando bien la carne.

Agrega la taza de arroz y mezcla hasta que se integre con el resto de los ingredientes. Tapa la sartén y deja cocinar durante aproximadamente 10 minutos a fuego bajo.

Ahora toma una hoja de repollo, coloca una porción del relleno en el centro, dobla los lados hacia adentro y enrolla hasta formar un paquetito.

Repite el proceso hasta obtener entre 7 y 8 rollitos.

Colócalos en una sartén o una olla amplia. Mezcla la salsa de tomate con el agua o caldo y viértela por encima de los rollitos.

Tapa y deja cocinar durante otros 10 minutos a fuego medio-bajo, hasta que todo esté bien integrado y los rollitos hayan absorbido parte de la salsa.

Y listo. Mira cómo quedan: suaves por fuera, jugosos por dentro y llenos de sabor.

Puedes servirlos solos o acompañarlos con una ensalada fresca.

Guarda esta receta para tenerla siempre disponible, porque después de probar estos rollitos de col, seguro vas a querer prepararlos otra vez.