Pasta salteada de pollo y vegetales estilo asiático

Un chef japonés me enseñó el secreto de esta receta y desde que la probé así, se convirtió en una de mis formas favoritas de preparar pasta con pollo. Es una receta fácil, colorida y llena de sabor, con vegetales crujientes, pollo bien sazonado y una salsa de soya ligeramente espesa que se pega muy bien a la pasta.

Lo mejor es que puedes prepararla en una sola sartén y no necesitas ingredientes complicados. Es perfecta para una comida rápida, diferente y con mucho sabor.

Ingredientes

  • 300 gramos de pasta larga o noodles
  • 1 libra de pechuga de pollo, cortada en tiras o cubos
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • 1 cucharadita de orégano
  • El jugo de ½ limón
  • 3 dientes de ajo, picados
  • ½ cebolla, cortada en tiras
  • 1 zanahoria mediana, cortada en tiras finas
  • ½ pimiento rojo
  • ½ pimiento verde
  • ½ pimiento amarillo
  • 1 taza de repollo, cortado finamente
  • 4 cucharadas de salsa de soya
  • 1 cucharadita de maicena
  • ¼ taza de agua

Preparación

Primero cocina la pasta siguiendo las instrucciones del paquete, pero déjala ligeramente firme para que termine de cocinarse junto con la salsa. Escúrrela y resérvala.

En una sartén grande agrega el aceite y calienta a fuego medio-alto. Añade el pollo y sazona con sal, pimienta, orégano y el jugo de medio limón. Cocina moviendo de vez en cuando hasta que el pollo esté dorado por fuera y bien cocido.

Agrega el ajo, la cebolla, la zanahoria y los pimientos de colores. Sofríe durante unos minutos hasta que los vegetales comiencen a suavizarse, pero mantengan algo de textura.

Incorpora el repollo y mezcla nuevamente. Luego agrega la pasta cocida y combina todo muy bien para que los ingredientes queden distribuidos.

En un recipiente pequeño mezcla la salsa de soya con la maicena y el agua hasta que no queden grumos. Vierte esta mezcla sobre la pasta y remueve bien.

Cocina todo junto durante aproximadamente 8 minutos, a fuego medio, hasta que la salsa espese ligeramente y cubra la pasta, el pollo y los vegetales.

Y listo. Te queda una pasta jugosa, llena de color y con un sabor intenso que combina perfectamente el pollo, los vegetales y la salsa de soya.

Es una receta fácil, rendidora y perfecta para cuando quieres preparar algo diferente sin pasar horas en la cocina. Pruébala y seguro la vas a querer repetir.